Fundamental Salvar empleos y salario: Carlos Aceves, CTM


El sector obrero, que representa a millones de trabajadores, ve necesario un diálogo que convoque al gobierno federal, a los patrones y, desde luego, a los sindicatos.

Hay dos objetivos concretos: preservar el valor del salario y salvar la mayor cantidad de empleos posibles. El gobierno vela por la estabilidad general del país, los empresarios por seguir operando, fabricando, vendiendo; los trabajadores por llevar el sustento a sus familias. Esas tres visiones son perfectamente compatibles.

¿En qué consiste y cuáles son los objetivos a alcanzar con la mesa tripartita de diálogo gobierno/empresarios/sindicatos?

–La caída en la producción es un fenómeno que veremos en todas las economías, el reto es cómo amortiguamos el golpe en la economía nacional y cómo nos preparamos para tener un rebote y no un estancamiento.

“Qué nudos se pueden destrabar para que fluya inversión privada, hacia qué sectores se debería dirigir de forma prioritaria, cómo distinguimos del apoyo de los programas sociales, a la protección del empleo formal.

“Ésos son los temas que deben ocupar el centro del debate, sin filias ni fobias políticas, sino pensando en México”.

¿Qué medidas se podrían aplicar de forma inmediata sin que tengan un impacto presupuestal?

–Coincidimos en la visión del gobierno federal de no endeudar más a México. Sin embargo, creemos que en el acuerdo entre empresarios, trabajadores y gobierno se pueden encontrar fórmulas que no necesariamente impacten al presupuesto, desde incentivos fiscales a la inversión o a la manutención de la planta productiva actual, hasta programas de capacitación y empleo temporal. Es cuestión de voluntad tripartita.

¿Qué medidas que han adoptado otros países, podrían llevarse a cabo en México?

–Es difícil importar soluciones. México no tiene los dos trillones de dólares de los Estados Unidos, ni el presupuesto canadiense para condonar rentas. Lo que sí tenemos es la solidaridad entre ciudadanos, el amor de los trabajadores a sus empresas y la convicción de todos de salir adelante frente a esta crisis. La solución tiene que diseñarse a partir de la realidad de México, por eso planteamos una mesa de diálogo tripartita y seguiremos insistiendo en ello.

De no tomarse mayores medidas. ¿Cuál es la estimación de pérdida de empleo?

–La Organización Internacional del Trabajo ha planteado que esta crisis podría costar 80 millones de empleos en el mundo. En México podemos rebasar los 2 millones de empleos formales perdidos, que es un golpe sin precedente al ingreso de las familias. Lo importante es que aquellos trabajadores que pierdan su empleo, puedan reencontrar uno lo más pronto posible, preferentemente en la formalidad. No se trata de frenar lo inevitable, sino de reconstruir rápido el entramado laboral frente a la crisis.

Hay muchas empresas que no podrán soportar la falta de ingresos y tendrán que hacer ajustes. Tal es el caso de industrias como la de la construcción. ¿Se espera buscar ayuda en específico o por sectores?

–Hay empresas con mayor flexibilidad que otras, lo que sí hemos visto es que en aquéllas donde el contrato colectivo es con la CTM, las empresas están respetando la Ley Federal del Trabajo y teniendo un trato digno con la gente. Los sindicatos no sólo se miden en las buenas, sino en las malas, como estamos viendo en este momento.

“Todo lo que pueda hacerse en ese sentido suma, pero es muy difícil modificar una línea de producción o reorientar la vocación de una planta. Lo que tenemos que pensar es cómo seguimos haciendo de México una plataforma logística y de producción, y que el golpe al empleo y a la inversión sea temporal. Cada empleo significa seguridad social, acceso al IMSS, acceso al crédito; es mucho lo que se pierde cuando un trabajador queda desempleado. El gran reto es no romper esa cadena, y ahí donde se rompa, colocar rápidamente otro e