Revista Evidencias | Septiembre 2021


Editorial

Medio sexenio y…

Estamos a mitad de sexenio, sin grandes reformas públicas que permitan avanzar de frente a la pandemia y la caída que ya traíamos desde el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Con grandes lastres como la falta de inversión y de políticas públicas, avanza la pobreza, el salario disminuye y en México hay que recuperar por lo menos 400 mil empleos formales de los perdidos por la pandemia. La llegada de la Covid-19 significó un factor agravante para los retos que venía acarreando el panorama del empleo en el país. Con impactos diferenciados, las mujeres y los jóvenes han sido los más vulnerados.

En el caso particular de las mujeres, un contexto multifactorial recrudece la brecha de género en el mundo del trabajo.

Las trabajadoras están sobrerrepresentadas en los sectores más afectados, como el comercio minorista, el ocio y la hospitalidad; e infrarrepresentadas en sectores en crecimiento como la tecnología, las operaciones y la logística. A la par que asumen más responsabilidades de cuidado en el hogar.

Las mujeres dedican en promedio 25.33 horas a actividades no remuneradas, mientras los hombres sólo 8.40, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Por estereotipos de género, las mujeres pasaron a desempeñar el papel de cuidadoras durante el coronavirus.

En general, el desempleo es el gran lastre en México, la economía avanza como una ola de frente al crecimiento internacional, pero sin grandes pilares que permitan impulsar la fuerza interna. El sector empresarial definirá rumbos después de septiembre. A mediados de sexenio todo está en veremos. Aquí las evidencias de lo que pasa e influye en el mundo empresarial y laboral.